Cómo valoran las empresas los títulos de postgrado

¿Qué significa ser competitivo?

En el lenguaje corriente, es lo mismo que ser competente. Sin embargo, las palabras com-petitivo y competencia tienen en realidad dos significados distintos. Una es “ganarle a otro en una lucha…” (ser competitivo) y la otra “ser capaz de” (ser competente), y ¡para complicar más las cosas!, en el PAD, estudiamos y entendemos las “competencias” en un sentido un poco distinto (cuando se da en la práctica una confusión conceptual, la mejor manera de aclarar las cosas es buscar un planteamiento más general, que incluya las dos alternativas como casos particulares: así es como proceden los estudiosos al elaborar sus teorías). Hay algunas competencias especialmente válidas para un trabajo y otras para otro. Por ejemplo, si se necesita una

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persona para trabajar en finanzas, sus competencias tienen que incluir el que sea detallista, ordenado, más que insobornable y si es posible hasta poco sociable, pero si requiero un vendedor, éste tiene que ser, sobre todo, intuitivo y capaz de iden-tificar lo que el cliente siente y necesita (lo que se llama empatía e inteligencia emocional). Todo esto parte de en la organización cada puesto de trabajo, sea profesional o no, requiere cualidades determinadas

Pero hay más: Arnold Toynbee, un historiador de la primera mitad del siglo pasado, decía que el desarrollo de las civilizaciones, dependía, por un lado, de los líderes, de gente con dotes de estadista; y por otro, de un medio determinado. Contrariamente a lo que se podría pensar, más que las condiciones naturales favorables, lo que hace que una civilización evolucione son las condiciones desfavorables, lo que él llamaba la teoría del reto.

 Lo que quiero decir es que además de las cualidades personales, o Competencias, hay otras que son más profundas y, a mi juicio, más importantes, como son el deseo de aprender, la capacidad de compromiso, la lealtad. El que una persona tenga determinadas competencias hará que logre determinados resultados con menos esfuerzo, pero no lo inhabilita para otro tipo de trabajos si posee en grado suficiente estas otras competencias que acabo de mencionar. Quizás ahora se entienda mejor lo que explicaba antes de buscar una teoría que englobe a las otras concepciones. En definitiva no podemos exagerar: no es exacta-mente que unas personas valgamos para unas cosas y otras para otras, lo que queremos decir es que unos tienen más facilidad para unos desempeños y otros para otras, pero no incapacidad. Sostengo un principio bastante polé-mico y es que “casi todo el mundo vale para casi todo” (no me dirán que no es una visión optimista de la vida).

¿Y si no tiene las com-petencias?

 Entonces  le   va   a   costar más esfuerzo el poder desarrollarlas. Pero si tiene más voluntad ante el reto, puede lograr los mismos resultados. Hay mucho de mito alrededor de las capacidades y de la selección de personal. Las cualidades son necesarias pero es más importante querer sin poder (sin

estar muy dotado), que tener estas capacidades y no querer. Querer es ser capaz de desarrollar hasta las capacidades que uno no tiene. A igualdad de esfuerzo, el que tiene capacidades va a llegar más lejos. Pero si no hay ese esfuerzo no se llega y gana siempre el que tiene voluntad, el que pone empeño. Esto es ser empresario. Tenemos todos la experiencia de nuestro colegio ¿en Primaria quién era el número uno? Seguramente el mejor dotado. ¿Y en Secundaria? Pues el chancón.

Para desarrollarse no bastan las habilidades que se tengan, sino que influye mucho el entorno y el reto que se tiene al frente. No basta saber, sino saber para qué…

 Evidentemente. El mayor reto no es competir con los demás, sino con uno mismo para desarrollar las competencias, tarea que nunca termina. Por otro lado, no se trata de ser el primero sólo por serlo, por querer demostrar que uno es más que los demás, se trata de todo lo contrario, ser mejor para servir, para dar, para ayudar a los demás a crecer, a trabajar en equipo, para funcionar como un solo cuerpo donde todos, sin excepción se desarrollen. Algunas insti-tuciones todavía insisten en crear la idea entre sus alumnos de que deben de ser los primeros a cualquier costo, que deben de ocupar siempre los primeros lugares, y en estos tiempos, en cambio, las empresas están buscando profesionales que ante todo sepan trabajar en equipo, que sean capaces de lograr que su equipo dé lo mejor de sí, y que cada uno se exija cada día más por el bien de todos. Esto no es ser sonso, sino ser líder o persona cabal.

¿Qué implica esto?

Que uno tiene que ser auto-competitivo. La competencia es con un mismo, no con los demás.Lamentablemente nues-tra sociedad actual no valora el esfuerzo, solo valora el resultado. Obviamente, hay que medir el resultado, de eso viven las empresas, no nos olvidemos, a corto

plazo, pero eso es solamente una aproximación. Hoy en día no solo valen los resultados, sino cómo se han logrado, a qué costo. En la educación y en la empresa se pone poco énfasis a las cualidades de empuje personal, de auto-exigencia, de competencia con uno mismo.

 Entonces, ser competente no es lo mismo que ser competitivo…

 Ser competente es ser capaz. Ser competitivo es ser peleador. El peleador no vale para hacer equipo porque cree que el que se encuentra frente a él es su enemigo, solo le interesa lograr resultados, sobresalir en las reuniones y tratar con el sindicato porque siempre quiere ganar.

 Ser competente es algo totalmente diferente…

 Y es, además, lo más valioso. Ser competente es tener talento, que en una parte o aspecto es innato y en otras adquirido. Un tipo de talento es, por ejemplo, tener facilidad para conocer a la gente, tener empatía que es ponerse en el lugar del otro, eso es innato. Y hay talentos que son adquiridos. Este otro tipo de talento es ser capaz de adaptarse a otros de distinto carácter, ser capaz de servir, de sacrificarse por los demás. Y este tipo de talento adquirido, en base a esfuerzo es más importante que el innato. Las virtudes como la generosidad, la tolerancia, la voluntad de servicio son muy importantes para la vida social, profesional y para la comunidad pero no son innatas, son adquiridas, por ello, toda persona las puede, las debe desarrollar.

esta situación, ¿Qué están buscando las empresas en los ejecutivos? ¿Cuál es la tendencia?

Algo que está muy de moda es la “búsqueda del talento” pero eso es como competir a “comprar minerales en el mercado de materias primas”. Pocas institu-ciones preparan direc-tivos, que ante todo son potenciales a desarrollar. ¿Quién forma directivos? Quizás podríamos res-ponder que las Escuelas de Negocios, pero ¿cuáles realmente sacan directivos que logren consensos, que hagan un buen equipo, que compitan con lealtad, que formen al consumidor, que protejan a los trabajadores y si, es posible, que desarrollen incluso a la competencia (porque en la medida en que la competencia haga un fair play será mejor para todos, tendremos un mercado más fuerte y sólido y un consumidor más confiado)?

El compromiso de las empresas es formar directivos que sean útiles tanto para ellas como para la sociedad. Ser directivo implica dirigir, conducir y no hablamos de dirigir cosas, sino, repito, personas, que tienen motivaciones, sentimientos y expectativas, y aquí deberíamos de hacer una pregunta: ¿Cómo responden las Escuelas de Negocios a estas expectativas y motivaciones de las personas? Quizás estudiando la publicidad que se hace los sábados y domingos en la prensa escrita, obtendríamos alguna res-puesta: ¿venden preparación para cabezas que embistan o que piensen? No olvidemos que pensar es sobretodo pensar en los demás, lo otro, en mi opinión es una aproximación grosera…

 

Descubriendo la vocación de los MBA

¿Cuál es la importancia fundamental hoy en día de estudiar un MBA?

Las siglas del MBA resumen de una manera interesante el ser un maestro en administración. Ser un maestro implica un desarrollo permanente, no existe un maestro de ajedrez o de cualquier otra actividad que no se actualice permanentemente. Gestionar o dirigir un negocio o una organización en cualquier parte del mundo es una actividad dinámica. ¿Por qué? Porque tienen personas adelante y detrás. Adelante porque atendemos necesidades reales, detrás porque existen personas que buscan atender esas necesidades, todo esto cambia de manera constante, lo que demanda un estudio permanente. Quienes no han hecho una maestría en administración de negocios la deben hacer por esta sencilla razón: tienen que buscar el estado del arte en lo que es su actividad y eso lo consiguen con la ciencia y la experiencia, no basta la ciencia ni la experiencia, es esta combinación la que a uno lo hace maestro.

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El otro tema que me parece muy importante es que incluso algunas personas se están planteando volver a estudiar la maestría porque se han dado cuenta de que hay un conjunto de conocimientos, experiencias y herramientas cuya dimensión ha cambiado a lo largo del tiempo. Por ello quieren ponerse al día en relación con lo que estudiaron quince o veinte años atrás.

¿Qué tipo de MBA deberían buscar estas personas? Porque, si comparten el aula con profesionales jóvenes con apenas cuatro o cinco     años     de experiencia, ¿qué podrán aprender en el trabajo de equipo?, ¿qué tipo de programa es el mejor para personas que ya tienen un conocimiento?

No solamente conocimiento, sino una base teórica-conceptual ya adquirida. La pregunta es relevante porque, en la medida que uno no va haciendo propuestas de valor basadas en necesidades, lo que tiene son commodities. Referirse a un MBA es tratar de una categoría muy amplia, es como hablar de alimentos, como cuando uno dice: «El niño de 10 años come lo mismo que el señor de 40», son alimentos, pero se diferencian. Yo creo que por ahí se debe enfocar el tema. El alimento que adquiere alguien para reforzar su estado del arte –ya que uno nunca llega a ser maestro, uno persigue serlo, porque todo esto es muy dinámico–, debe ser atendido por distintas propuestas de valor. Los masters son un error si se hacen en una sola plantilla y se pretende que esa única plantilla se adapte a todos.

En el PAD hemos entendido eso y realizamos segmentaciones bastante más finas. Nuestro modelo que se enfoca en la dirección nos permite leer rápidamente que existen distintas necesidades. Por ello, una persona con veinte años de experiencia directiva, inclusive con el máster, tiene carencias que debe llenar, pero de una manera distinta a la de un joven de 30 años con cinco años de experiencia. Ambos quieren estudiar un MBA, pero las propuestas de valor tienen que ser distintas porque son segmentos distintos. Dentro de una categoría hay

segmentos diferentes, por eso cada uno de ellos debe buscar propuestas de valor diferentes, estas no pueden ser las mismas.

 Me imagino que los cursos de cada uno de estos programas son distintos, ¿o solo es la forma en la cual «aterrizan» estos conceptos?

 El currículo, los horarios, los profesores, los contenidos y hasta la forma de tomar exámenes cambia, ¿cómo se puede evaluar a un senior igual que a un joven? Su misma naturaleza tiene que cambiar porque, justamente, es una propuesta de valor completamente distinta, hasta en el ambiente y los horarios.

 Por ejemplo, si alguien que necesita un MBA está consciente de que quiere perfeccionarse y le dicen que va a tener clases los sábados, lo primero que va a decir es: «Te agradezco, pero en este ciclo de mi vida el sábado es para mi familia y para mí». Esa etapa ya la pasó hace varios años, ese sacrificio ya lo hizo y no está dispuesto a repetirlo, ni él ni su familia. Mientras que un joven te dice: «Yo sacrifico hasta el domingo si quieres». Hasta eso se debe comprender, de allí la importancia de saber identificar claramente las necesidades de cada segmento.

 Al margen de las características de cada programa, por aquellas del propio alumno, ¿qué debe formar un MBA?, ¿gerentes o directivos?

 Una de las cosas que debería ser común en el sueño de muchas instituciones académicas es poder formar personas que puedan ser autónomas, o sean reyes de sí mismos, indistintamente de si quieren ser directivos o funcionarios, lo primero es que deben ser dueños de sí mismos. Lo que significa que se trata de una persona que entiende de antropología, psicología y humanidades, para que cuando ejerza cualquier tarea en la organización lo haga con ese señorío que te da ser dueño de ti mismo. Con esa autonomía, esa seguridad que –desde el punto de vista antropológico– es la dignidad del ser humano.

 Además, se debe considerar el temperamento. Tenemos que ser capaces de reconocer que hay personas que son funcionarios extraordinarios y no tienen el temperamento para ser directivos, como también hay directivos que son extraordinarios y no tienen el temperamento para ser empresarios. Entonces uno dice: «Tenemos que formar empresarios, formar directivos», ¿y dónde queda el temperamento de la persona? Esto es importante, ya que si ese es nuestro componente genético, pues 60 % de nuestra conducta viene del temperamento que es genético, se debe considerar ese aspecto del carácter. Por eso creo que es importantísimo reconocer la naturaleza de cada persona y hacia dónde se orienta, cuál es su potencial. Pero tanto el directivo como el funcionario son necesarios en la organización.

 Totalmente complementarios el uno del otro…

 Absolutamente, se necesitan, pero hay que ayudar a los candidatos a los programas de MBA a encontrar algo que considero muy importante: su vocación. Uno de los problemas de las escuelas de negocios es que tal vez no se están dando el tiempo de ayudar a que candidatos y participantes busquen a través del MBA hacer realidad su vocación y no su pasión. La diferencia es que la pasión tiene un carácter emotivo y es de corto plazo, cuando algo ya no apetece la pasión desaparece. Los jóvenes y los funcionarios tienen que descubrir cuál es su vocación y a través del programa de MBA debemos ayudarlos a que cumplan su vocación. Si su vocación es ser funcionario, o emprendedor, o tal vez directivo, yo como institución lo tengo que ayudar.

 Por otro lado, pienso que un tema fundamental que debemos agregar a lo anterior es que el programa de MBA no da luces, sino que es el mejor camino que ayudará a que uno encuentre su luz. La institución académica que considere que su programa de MBA está diseñado para darles luz a sus participantes está cometiendo un acto de soberbia y, además, un acto injusto porque quien tiene que lograr su plenitud, su vocación y su luz es el participante.

 El programa debe ayudar a que el participante se descubra…

 Se redescubra. El ser humano se redescubre, pero siempre dentro de un patrón común que es su vocación. Si tú ves a alguien que participa en una junta directiva, en la parroquia o siempre que hay un evento ayuda y facilita y está detrás de cámaras, ese es un líder enorme, extraordinario. Este es un tema difícil porque quien verdaderamente no tiene vocación de servicio, carece de desprendimiento y cree que es el centro del mundo va a sufrir y, como reflejo, existe el drama de hogares de funcionarios que aparentemente son muy eficaces para las empresas pero viven con familias destruidas porque aplastaron su vocación con su pasión. ¿Cuál fue su pasión? Ser directivo, y no lo ayudamos a encontrar su vocación, y es más importante para el mundo que encuentre su vocación porque es ahí donde va a alcanzar su plenitud.

 De acuerdo con su experiencia y vinculación con directivos, ¿qué están buscando ahora las empresas? ¿Cuál es la tendencia? ¿Buscan gente con pasión o gente con vocación? ¿Hacia dónde van las empresas?

Con respecto de este tema de vocación y pasión, todavía las empresas ni siquiera se lo han planteado. En el PAD, que entendemos este problema, nos corresponde transmitir la duda para que los empresarios se planteen esta inquietud. Pero, por desconocimiento, creo que las empresas buscan que la gente tenga su pasión. Creen que el camino parte de la pasión y es ahí donde pienso que pueden tener un error de entendimient o porque las instituciones académicas no les hemos dado más información.

 Pienso que la dinámica de la economía peruana, como ha sido y es tan vertiginosa, no les ha dado el tiempo para reflexionar sobre estos temas tan importantes. Ahora que vamos a tener un remanso en esta velocidad, vamos a pensar sobre temas como estos. La gente ya se cansó de estar arrebatando talento de un lado a otro solo con dinero. Ya se hartó de sentir que no puede entregarse, y cuando digo entregarse me refiero a donarse y donarse es dar, no solamente una oportunidad de crecimiento profesional y personal, y de compartir situaciones que vayan más allá de cuánto has vendido. Yo sí siento que existe una corriente en la nueva generación que es una característica importante. Las empresas están en un recambio generacional. Observemos los grupos económicos peruanos y encontraremos un recambio generacional el cual viene con la mente mucho más abierta, son mucho más sensibles a estos temas.

Antes de esta entrevista estuve con un empresario muy importante que se estaba planteando estudiar un máster, tiene cuatro hijos y me dice: «Me estoy planteando hacer un máster», y yo le digo: «Claro». Dar ese salto cualitativo en su vida para los siguientes diez años es importante, profundizar con la autoexigencia del máster es bueno, pero con uno adecuado para él. Yo sí creo que hay una sensibilidad, creo que la realidad nos está golpeando tanto que nos está haciendo ver que los métodos tradicionales de liderazgo y coaching ya llegaron a su límite, hasta el modelo de negocio está agotado.

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Buscar un trabajo en LinkedIn

Si estás en busca de un trabajo, no dudes en unirte a LinkedIn y aprender las muchas formas en las que este sitio puede facilitarte tu búsqueda.

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Primeramente tienes que completar por completo tu perfil. Observa tu perfil en LinkedIn como si se tratara de una biografía profesional. Para ello, carga una fotografía tuya para que los reclutadores puedan hacer una especie de conexión entre tu persona y la información escrita. Asegúrate de escribir todo tu historial académico, de trabajo y las afiliaciones profesionales y los reconocimientos que estén relacionados a tus trabajos y actividades. Haz todo lo posible para contactar a tus antiguos jefes, compañeros y colegas para que te proporcionen recomendaciones. Los reclutadores frecuentemente revisan las recomendaciones para juzgar el potencial de los candidatos. Y debajo de un tu nombre escribe un encabezado. Piensa en el encabezado como un logotipo para tu descripción y ten en cuenta que debe reflejar lo que ofreces de manera concisa e impactante.

Una vez que tienes tu perfil completo comienza a construir una red para tener las posibilidades de que tu perfil aparezca al principio de los resultados cuando los reclutadores busquen a su candidato. Prueba invitando a cinco personas cada día. Mientras más contactos reúnas, tendrás más posibilidades de aparecer entre los primeros resultados.

Si has logrado conseguir una entrevista de trabajo, LinkedIn es una herramienta muy útil para saber un poco más de la personalidad de las personas que te entrevistarán. Busca sus perfiles en LinkedIn e incrementa las probabilidades de iniciar una buena relación desde el inicio de tu entrevista.

Interactúa tanto como sea posible dentro de la red de LinkedIn. Únete a todos los grupos que puedas y enfoca tu atención en los grupos donde puedas encontrar a personas que ofrezcan posibilidades para contratar o que te puedan auxiliar para encontrar un empleo. Participa en las discusiones. Comparte tus pensamientos y opiniones y responde a las preguntas en los foros de discusión con el fin de demostrar tu conocimiento y tu disposición para contribuir. Y asegúrate de que en todo comentario esté incluida tu dirección de correo.

Mantén tu perfil actualizado y busca empleos diariamente. Hay muchas oportunidades de empleo que únicamente se publican en esta red. Y cada vez que actualizas tu perfil toda la red recibe una alerta acerca de ello, lo cual te ofrece mayor exposición.

Cómo preparar una carta de presentación

Una carta de presentación es el documento que envías a un reclutador con el fin de demostrar tu afán de obtener un empleo en su organización. Se debe tener en cuenta antes de postularte para un empleo que al igual que tú, muchas otras personas pueden tener datos similares de presentación. Por ello, debes hacer tu mejor esfuerzo para poder resaltar de entre los demás candidatos y tener más oportunidades de ser seleccionado.

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La carta de presentación debe ser redactada eficaz y estratégicamente, de manera precisa, clara y evidentemente, sin errores ortográficos. Debes redactar las características que reúnes para el puesto deseado, resaltando tus cualidades, capacidades y habilidades mediante ejemplos de tu experiencia laboral previa y de tus logros.

En general, la carta de presentación es el complemento de un CV. Tiene la misma función que la del Objetivo profesional en el CV. Ofrece la posibilidad de ampliar dicha descripción con el fin de resaltar tus aptitudes para lograr llamar la atención. Y si bien la carta de presentación no es un requisito frecuentemente solicitado, siempre intenta acompañar a tu CV de esta carta si quieres ampliar tus oportunidades. Lo más importante al escribir una carta de presentación es mantener todas las oraciones tan breves como sean posibles. En el primer párrafo debes describir dónde hallaste la propuesta de trabajo, mencionar el día en la que fue publicada y el puesto al estás postulándote; y dirígete específicamente a una persona, aquélla que puede decidir entre seleccionarte o no, para ello es una buena idea asegurarte de tener el nombre correcto hablando a la empresa. En un segundo párrafo comienza a hablar respecto a tu formación profesional y tu experiencia laboral. Es en esta sección donde debes hacer énfasis en tus logros y tu experiencia, las habilidades que posee y cómo puedes utilizar tus capacidades para desarrollar la función del puesto que estás solicitando; demuestra lo valioso que puede ser para ellos y por qué crees que eres el mejor candidato, aunque ten en cuenta que no debes sonar presuntuoso. Es muy importante mencionar por qué estás interesado específicamente en esa compañía, y particularmente por el puesto que solicitas. Al final del documento, puedes solicitar una entrevista. Sé creativo para elegir un buen cierre y trata de evitar las frases hechas como “quedo en espera de su llamada”. Puedes sugerir una entrevista y dejar en claro que estás absolutamente dispuesto a realizarla. Incluye tus datos de contacto al pie del documento.

Recuerda escribir una carta concisa que no contenga más de tres o cuatro párrafos y revisa muy bien cada detalle cuando la hayas terminado y permite que otras personas lo lean y den su opinión al respecto.

Qué es y cómo elaborar un Video CV

Existen ciertas carreras donde lo más importante es la presentación, como en el área de ventas o de mercadotecnia. Y en estos casos, hay pocos métodos de presentación más eficaces que un video CV. El currículum en video ofrece la oportunidad a los candidatos de demostrar sus habilidades de presentación.

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Un video CV se trata de más que sólo hablarle a una cámara.  Es importante mantener el profesionalismo, es lo que saltará a primera vista para el reclutador; debes vestir y actuar de acuerdo a ello. Debes mantener una actitud positiva durante todo el video, muestra un evidente entusiasmo por el puesto que estás solicitando.

 Para realizar el video asegúrate que tu vestimenta sea la misma que llevarías a una entrevista formal. Cerciórate de que lo que se encuentra en el fondo no distraiga la atención y que no existan ruidos en el ambiente. Recuerda mirar a la cámara durante todo el video y no hables muy rápido.

 Comienza con una presentación profesional que consista de tu educación, el número de años de experiencia y las áreas en las cuales te has desarrollado; prosigue de la misma manera como lo harías al redactar un CV tradicional o una carta de presentación. Desarrolla tu diálogo como si fuera una historia, con un principio, un contenido y un final. Es una buena idea anotar todo el diálogo antes de comenzar y aprender todas las líneas, aunque debes evitar leer o tener un apuntador que indique lo que necesitas decir. Evita sumergirte en los detalles y enfócate en los aspectos profesionales, no en los personales. Para finalizar el video explica por qué decidiste presentarte usando este método y proporciona tus detalles de contacto como dirección e-mail, número de teléfono y alguna dirección red social o sitio en Internet que tengas.

Una vez que has finalizado el video, obsérvalo, edítalo y si no estás del todo conforme con el resultado, realiza un nuevo video. Para la edición puedes usar templetes adecuados para una presentación profesional. Elige el tipo de texto y los colores de fondo que contrasten claramente. Adjunta fotos, diagramas o cuadros sólo si es necesario y si aportan contenido a tu presentación.

 Recuerda que puedes capturar la atención de la audiencia tan sólo por unos momentos, así que ten en cuenta que la información más importante debe estar situada justo al inicio del video. Antes de enviar el video a tu reclutador, sé objetivo y honesto e intenta obtener la opinión de algún amigo o familiar. Y es una buena idea adjuntar un CV tradicional en papel. Incluye todos tus datos de contacto para una pronta referencia.

Por qué es el inglés importante para encontrar un buen empleo

La única forma de comunicarse en un mundo globalizado es mediante el idioma inglés. Es el idioma universal. Dominar el idioma inglés es una de las tareas más importantes de toda persona para obtener un empleo. Los que tienen desarrolladas habilidades en el idioma tendrán mejores oportunidades de ser empleados rápidamente que aquellos que únicamente cuentan con habilidades básicas. Los trabajos en los que no se toma en cuenta la destreza en el idioma inglés suelen no ser bien remunerados.

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Sin importar la carrera que se elija, ya sea una ingeniería o una carrera artística, poseer un buen manejo del idioma inglés incrementará las posibilidades de éxito.

 No sólo se necesita aprender inglés, es esencial dominarlo. Las compañías que interactúan con clientes y proveedores internacionales necesitan empleados que hablen inglés para interpretar las operaciones diarias. Además, las personas que comprenden el idioma abren sus posibilidades a conocer más personas y países que aquellos que no hablan inglés. Muchos países utilizan al idioma inglés como un segundo idioma además de que en todos los lugares del mundo se usan frases en inglés para comunicar distintas ideas. Aprender inglés ya no es un lujo sino una necesidad.

Dominar el idioma inglés puede marcar la diferencia entre concluir un trato de negocios o no, conseguir o no un buen empleo y ganar o no un mejor salario. No obstante, no es suficiente estudiar y comprender el idioma, es indispensable practicarlo continuamente y perfeccionarlo. Mientras se pueda aplicar el idioma en mayores áreas, se expandirán las posibilidades de crecimiento.

 Las características para elegir una buena escuela de inglés son que los profesores no traduzcan a los alumnos; algo fundamental en el aprendizaje de un idioma es hacer que el cerebro piense en el idioma que se está aprendiendo y que no se necesite traducir. Además, es muy importante que se impartan conocimientos acerca de los rasgos culturales y que el aprendizaje sea tan inmediato como sea posible; que las clases tengan un buen contenido y sean efectivas en el manejo de conversaciones.

Cómo puede ayudarme Facebook para encontrar un nuevo trabajo

Facebook es una red de contactos personales y profesionales. Y los reclutadores pueden hacer uso de la información de los candidatos que deben calificar usando Facebook.

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Por todo ello, se debe ser cuidadoso para que las actividades publicadas en nuestra cuenta de Facebook sean positivas y haya la posibilidad de que imparten a un reclutador que puede estar analizando nuestra información. Es una buena idea incluir información profesional en el perfil y no solamente datos personales. Debemos evitar polemizar dentro de la red con el fin de mantener un estatus profesional sano. E incluir enlaces relacionados a nuestra profesión así como unirse a grupos afines con ella, creará una buena impresión en los reclutadores. Por el contrario, debemos evitar los comentarios inapropiados acerca de los antiguos compañeros, colegas o jefes del trabajo y evitar compartir información confidencial de la compañía, si no queremos ahuyentar a los reclutadores. También se debe tener en cuenta que hacer comentarios muy frecuentemente y reflejar una actividad excesiva dentro de Facebook puede causar una mala impresión, pues parecerá que no tenemos nada mejor qué hacer.

 La mejor forma de utilizar a Facebook como un motor de búsqueda de empleos es por medio de las aplicaciones dirigidas hacia el crecimiento de las carreras. La mayoría de los portales de empleo han desarrollado sus propias aplicaciones en Facebook con el fin de proporcionar una lista actualizada de sus vacantes disponibles. Si estás interesado en una compañía en especial para trabajar, tienes la posibilidad de dar “Me gusta” a su página y obtener toda la información respecto a la compañía.

Y ten en cuenta que cuando realices búsquedas de empleo, debes administrar tu página cuidadosamente para que la información no sea pública para todo el mundo. Revisa tu perfil y decide cuáles contactos o posibles reclutadores pueden tener acceso a tu información.

 Facebook te puede ofrecerte una enorme ayuda. Si no estás inscrito, o lo que es peor aún, si ni siquiera tienes un perfil digital, no eres nadie; las oportunidades de progresar, tener una mejor posición en tu trabajo o encontrar un nuevo empleo se reducen mucho. Toma muy en cuenta lo que las redes sociales dicen de ti y lo que tú dices en ellas y no te olvides de administrar tu perfil continuamente. No dejes que nadie arruine tu propia carrera.

Cómo empezar una carrera en ventas

Desde la venta de comida rápida hasta la venta en grandes escalas de productos industriales y medios de comunicación. Toda compañía que fabrica un producto o proporciona un servicio necesita a alguien que lo venda al mercado.

Las compañías deben luchar constantemente para mantener su competitividad y siempre habrá trabajos disponibles para las personas que se dediquen a las ventas. Las ganancias de estas personas se determinan por qué tan buenas sean vendiendo un producto o un servicio. Por lo general, sus salarios consisten de un salario base y un salario extra de acuerdo a sus logros obtenidos en sus ventas ya sea individualmente o en equipo. Si las ventas son exitosas, el salario puede duplicarse o multiplicarse varias veces sólo en comisiones. Lo primero que necesitas hacer para desarrollar una carrera en ventas es determinar qué quieres vender o a qué tipo de compañía quieres pertenecer. Cuando te postulares para un puesto en el área de ventas, asegúrate de poder convencer a los reclutadores de que puedes lograr los objetivos. Una carrera en ventas se trata de más que tan sólo generar ingresos sin embargo, ése es el principal y más importante objetivo. Asegúrate de poseer las habilidades necesarias para ello. Es importante creer en lo que haces puesto que de otra forma nada funcionará. Si no estás absolutamente seguro de que el producto o servicio que estás ofreciendo no funciona, estás atrapado. Así que descubre tus verdaderas pasiones y encuentra un trabajo que se complemente con esa pasión.

Uno de los factores más importantes para el éxito será la decisión de tratar el negocio como si fuera tuyo. Una de las características del trabajo en ventas es que te desarrollas como un trabajador independiente, bajo los lineamientos establecidos por la empresa para la cual trabajas.  Siempre debes mantenerte completamente dispuesto al aprendizaje y a enfrentar los cambios. Si los competidores están tomando ventaja de las tecnologías innovadoras y tú aún no estás inmerso en ellas, tarde o temprano tus competidores tomarán una gran ventaja. Para mantenerte como punta de lanza en el negocio de las ventas debes permanecer abierto al cambio. Y debe ser muy formal. No hay nada que moleste más a un cliente que una promesa incumplida por un vendedor. Si has hecho un compromiso, debes cumplirlo. No hay ninguna manera más sencilla de echar abajo una venta potencial que destruyendo la confianza que un cliente pueda tener en ti.

Cómo redactar un buen CV

Para conseguir un empleo es fundamental que tu currículum esté bien redactado. La mayoría de las personas no se interesan por presentar un currículum en el que hayan explotado sus cualidades al máximo para lograr, no sólo pasar exitosamente el proceso de elección sino, impresionar a los contratantes.

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Es importante incluir toda la información básica como datos personales, historial académico y laboral, y los conocimientos que se poseen. Pero es mucho más importante saber cuál será la información que realmente motivará el interés del reclutador. Hoy en día, entre tantos candidatos que buscan ocupar una misma vacante, es necesario ser competitivo y tener muy claro el verdadero significado de un documento laboral. Debe ser conciso, correcto y sorprendente.

 Entre tantos documentos que un reclutador debe revisar para seleccionar a un solo candidato, es muy probable que surja su desesperación al encontrar un CV muy extenso y quizás, por ese simple hecho, decida no tomarlo en cuenta. Por ello, es muy importante ser breve. Una hoja es suficiente. En el historial académico es irrelevante mencionar las escuelas primaria y secundaria, si es que tienes una carrera universitaria terminada. Mencionar el último grado de estudios es suficiente. Si tienes experiencia laboral, elige únicamente las referencias que tengan relevancia para el puesto que estás solicitando.

 Si eres una persona versátil que se ha desarrollado en distintas áreas de trabajo, debes redactar un CV adecuado para cada área. En cada uno de ellos se debe resaltar la habilidad y experiencia respectiva. Una buena redacción de la experiencia laboral puede ser un elemento clave para el reclutador. La experiencia más reciente es la más relevante. Y la experiencia afín al puesto que se solicite es la más importante. Y recuerda que es más importante hablar de que de tareas. Describir las actividades realizadas en los trabajos no es una buena idea, mejor enfócate a mencionar cómo repercutió tu trabajo en el desarrollo del tu área o quizás hasta de la propia empresa. Aunque debes tomar en cuenta no saltar de los datos personales a los datos académicos o laborales, puesto que se omite una parte esencial del currículum. ¡Di de quién habla ese documento! Describe de qué forma contribuirás al desarrollo de la empresa mediante un objetivo o mediante un perfil profesional en donde se hace una descripción de tu competitividad y tus rasgos profesionales.

 Si aún no cuentas con experiencia laboral, incluye todo proyecto realizado en la escuela, como el servicio social y las prácticas profesionales. Menciona los conocimientos y habilidades que obtuviste de dichas experiencias, además de la capacitación que hayas obtenido mediante congresos, seminarios, diplomados, etc. Y de igual forma si cuentas con experiencia laboral, incluir dichas capacitaciones propiciará que el reclutador se interese más por ti.

Un currículo exitoso cumple dos propósitos: reflejar claramente las habilidades del candidato y que dicho candidato se adapte al puesto que está solicitando.